jul11
2018

Consejo no aprueba inversión millonaria e impide demolición de Biblioteca Carlos Monge

Zaida Siles Rojas y Alejandra Amador Salazar
Periodista
El Consejo Universitario destacó el valor emblemático que tiene el edificio de la Biblioteca Carlos Monge Alfaro,  inaugurado el 24 de marzo de 1970. (Foto. Andrea Jiménez)

El Consejo Universitario destacó el valor emblemático que tiene el edificio de la Biblioteca Carlos Monge Alfaro, inaugurado el 24 de marzo de 1970. (Foto. Andrea Jiménez)

El Consejo Universitario excluyó el monto de ¢5.713.716.976,06 (cinco mil setecientos trece millones setecientos dieciséis mil novecientos setenta y seis colones con 06/100) del Presupuesto extraordinario N.° 2-2018 de la Universidad de Costa Rica (UCR), presentado por la Rectoría, destinados al proyecto de construcción de un nuevo edificio para la Biblioteca Carlos Monge Alfaro, y que implicaba la demolición del actual inmueble.

La decisión se tomó en la sesión del pasado 3 de julio, al aprobar el plenario un dictamen de minoría presentado por el Dr. Guillermo Santana Barboza, miembro de la Comisión de Asuntos Financieros y Presupuestarios, en relación con dicho presupuesto extraordinario.

El proyecto de la Administración pretendía demoler el edificio para construir una nueva biblioteca que se ajuste a los requerimientos actuales, al argumentar que la actual estructura había sido dañada por los terremotos de 1990 y 1991, a pesar de que el edificio fue reforzado en 1998. La Administración también planteó la obsolescencia de los sistemas eléctrico y mecánico del inmueble. Además, aseguró que no existe impedimento de valor patrimonial para su demolición.

Aunque el Consejo Universitario reconoce la importancia de invertir en nuevos edificios, considera que la mejora en la planta física de la UCR adquiere características negativas cuando esa inversión se hace a expensas de eliminar edificios que se encuentran en condiciones normales de operación. Agregó que sería de mayor utilidad emplear los fondos disponibles para crear nuevos espacios y no en una sustitución innecesaria de los ya existentes.

En el caso de la Biblioteca Carlos Monge Alfaro, el plenario resaltó que este edificio fue intervenido estructuralmente hace 20 años, garantizándose con ello su adecuado desempeño ante la amenaza sísmica. Asimismo, por su función y lo significativo de su presencia en el campus, tiene un valor emblemático al ser la primera biblioteca de la UCR.

Agregó que sería más conveniente para la Institución fortalecer el Sistema de Bibliotecas, Documentación e Información (SIBDI), pues el concepto de biblioteca universitaria como un lugar físico fue superado con la creación de este Sistema en 1985.

Adicionalmente, el Órgano Colegiado le indicó a la Administración que esta propuesta no es consistente con las necesidades expresas de mantener la sostenibilidad financiera en la UCR, y que la demolición de un edificio en plena vida útil debe ser justificada en todos sus alcances (técnicos, económicos, financieros y políticos), elementos ausentes en los documentos enviados por la Administración, por solicitud de la Comisión de Asuntos Financieros y Presupuestarios, durante el análisis de este Presupuesto extraordinario 2.






Marco Garita, 20 jul 2018, 10:49:
Me parece increible las "prioridades" que tiene la universidad. La Monge y la Tinoco son edificios muy viejos que ni siquiera cuentan con suficientes tomas eléctricos para uso de los usuarios. Es necesario modernizar las bibliotecas de la U. Lo que me parece increible es que no se utilicen recursos para invertir en bibliotecas (una necesidad de primer orden) pero sí que se utilicen los recursos para hacer centros "recreativos" en la U (https://semanariouniversidad.com/universitarias/ucr-apuesta-por-nuevo-complejo-para-salud-deporte-y-recreacion/). Como estudiante exijo que la U utilice los recursos para satisfacer las necesidades educativas en primer lugar.
Carlos Sandoval, 16 jul 2018, 22:02:
¿Será que el cuarto piso del actual edificio de la Biblioteca Carlos Monge ya está habilitado?
Ana Leiva, 14 jul 2018, 10:08:
Muy lamentable la decisión.
Pero sobre todo, nada más errado que concebir la idea de que la biblioteca universitaria es un lugar físico que fue superado con la creación de este Sistema en 1985.
La plataforma de atención, entendida como edificio, sufre de grandes carencias en el sistema eléctrico, espacios para conectar dispositivos eléctricos, los servicios sanitarios y los lugares de trabajo, que en conjunto, impiden en muchas ocasiones, lograr el bien común. Por tanto, lograr un buen edificio resulta de gran necesidad para la comunidad universitario.
Invito a los señores del Consejo Universitario a visitar nuestras instalaciones.
Randall Ruiz Calvo, 13 jul 2018, 20:36:
Resulta interesante leer los comentarios a esta noticia, y es que en la biblioteca nos vemos involucrados todos, tenemos la necesidad de opinar porque nos sentimos que forma parte de nosotros, pasaría lo mismo si se tratase de alguna otra oficina en la Universidad?. Ahora bien, esto para mí solo refleja la realidad de que las bibliotecas son quizá los espacios más democráticos que puedan existir, por lo tanto en donde se podría beneficiar a más personas dentro y fuera de la Universidad. Sería muy gratificante que se reconsidere la decisión tomada, y más aún se fortalezca con un moderno edificio, nuestra Universidad lo merece y lo necesita.
Divulguemos, hagámosla sentir.
Seguirá teniendo vigencia el pensamiento del Prof. Carlos Monge Alfaro….
"En la biblioteca es en donde la vida académica alcanza su mayor y más promisaria dimensión. El hombre vuelve a ser hombre en su plena y elevada acepción: se recoge en sí mismo, es espíritu puro".
María Esther Garita Quesada, 13 jul 2018, 08:14:
Las bibliotecas deben responder a las necesidades no sólo de calidad de información y servicios, como actualmente a caracterizado a la Biblioteca Carlos Monge Alfaro, sino que además deben ser recintos inclusivos, que permitan crear comunidad, por medio de espacios adecuados para los diferentes requerimientos de la poblaciión universitaria.

Las bibliotecas del siglo XXI brindan bienestar, esparcimiento, descanso y sobre todo la posibilidad de socializar el conocimiento. Todo esto se puede lograr sólo con una infraestructura que incluya a las poblaciones de madres en estado de lactancia, para que no se vean obligadas a renunciar a sus estudios por falta de espacios adecuados; que incluya a las poblaciones con alguna discapacidad, por medio de tecnología y espacios apropiados a sus necesidades, entre otras poblaciones, muchas veces marginadas por la sociedad.

La Biblioteca Carlos Monge Alfaro, si bien no es la biblioteca universitaria desde 1985, es la Biblioteca Central del Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Costa Rica y que por su trayectoria y locación, constituye el centro medular o corazón de la Universidad de Costa Rica, albergando a todas las poblaciones de las distintas carreras y es siempre el foco de presentación y atención de los medios de comunicación, cuando se refieren a la universidad.

Su importancia por lo tanto, trasciende lo práctico y devela a la Universidad que tenemos, ¿cuál imagen desea la Universidad de Costa Rica bridar al mundo? ¿Será acaso anticuada, incómoda, estrecha, sin espacios o deseamos mostrar una Universidad a la vanguardia y acorde a la calidad y excelencia que buscamos?

La población de la Universidad de Costa Rica merece una biblioteca acorde a sus aspiraciones y a la excelencia que busca, que lo motive a investigar y a crear conocimiento, con el cual se construya la universidad que queremos.
Ana Cristina Marín Marín, 12 jul 2018, 15:00:
“Las bibliotecas de Nueva York se han quedado cortas para atender las crecientes necesidades de sus usuarios debido a que los edificios en los que funcionan son viejos y necesitan remodelación. Así lo da a conocer un informe de The New York Times publicado este martes” (El Espectador, 12 de julio, 2018); parece que lo que sucede hoy con nuestra Biblioteca Carlos Monge Alfaro, también sucede en algunas otras bibliotecas del orbe y será que por desconocimiento la gente piensa que las Bibliotecas como entidades físicas, ya están pasando de moda en esta era digital y no se percatan que la Biblioteca Universitaria es un punto de reunión para el estudio, para la investigación, para el intercambio de ideas y hasta para el esparcimiento!. No se pude abandonar la idea de pensar en las bibliotecas porque no son un gasto son una inversión.
Xinia Rojas, 12 jul 2018, 13:27:
Una verdadera pena, que no se invierta en Bibliotecas, cuando existen edificios dentro del campus que han sido construidos que prácticamente están vacíos. Sin embargo, debieron ver la cantidad de estudiantes que diariamente hace uso de los servicios de la Biblioteca. Así como para la acreditación de las carreras se deben de valorar los recursos de información con los que disponen los estudiantes. Me hubiera gustado saber si en el Consejo Universitario se escucho un criterio técnico de profesionales en Bibliotecología, ya que existen indicadores para valorar bibliotecas universitarias.
luis arias, 12 jul 2018, 12:38:
me parece que con la inversion que se hizo en al ciudad de la investigacion, gastaron como 100 veces el presupuesto de toda la universidad, sin embargo nos siguen bombardeando desde la rectoria, con comunicados como este del 9 de julio y otros que llegan a nuestros buzones de correo: copio y pego y lease:


A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA

9 de julio de 2018

En los próximos años, debido a la situación fiscal, es improbable que el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) crezca más que la inflación anual. La situación fiscal del país tiene implicaciones para la Universidad de Costa Rica. El Gobierno de la República anunció que no habrá aumento del presupuesto nominal de las instituciones estatales para el 2019 – sin excepción -, debido a la difícil situación económica por la que atraviesa la hacienda pública y, por supuesto, esto incluye el FEES. y ahora quieren demoler la biblioteca carlos monge alfaro y gastar ¢5.713.716.976,06 (cinco mil setecientos trece millones setecientos dieciséis mil novecientos setenta y seis colones con 06/100. sin nin guna justificacion, me parece, que aqui hay gato encerrado y deberia haber una investigacion departe de la contraloria general de la republica y del ministerio publico para que investiguen estos intereses tan insistivos de hacer edificaciones millonarias sin tener dinero en el presupuesto. donde estan los derechos de los funcionarios y sus salarios ganados por antiguedades y estudios. se recorta el pago de anualidades, de aumentos salariales, etc,etc, porque no hay dinero, pero si para hacer miles de edificios multimillonarios por todo el campus sin justificaciones, cuidado con las platas del fees.
Jenny, 12 jul 2018, 12:07:
Amo la combinación entre la historia y la actualidad, creo que es posible y que si en Europa hay edificios de cientos de años en Costa Rica con las mejoras y la luz de los ingenieros, se puede también conservar y utilizar un símbolo UCR.
Claudia Villalobos García, 12 jul 2018, 11:58:
Hoy… es un día triste para la Universidad de Costa Rica y cada uno de los funcionarios de nuestra querida Biblioteca Carlos Monge lo sabemos, la oportunidad de un nuevo edificio desapareció. Por muchos años compartimos con nuestros usuarios y usuarias el desaliento que sentimos ante las complejas condiciones del edificio: estudiantes sentados en el piso porque no encuentran espacio, incontables veces sin electricidad y necesidades tecnológicas mínimas no satisfechas. Tengo una pregunta ¿quién le va a explicar a los usuarios que no podemos ofrecerles espacio de calidad para que desarrollen sus actividades académicas o de investigación?


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