Galería UCR
Exposición: Del 10 de noviembre al 18 de diciembre, 2025
Obras:
Sin título. Técnica: mixta. 2024
Periodís/tico - Impuné/tico. Técnica: Acrílico sobre tela. 2006
Anzuelo #2. Técnica: mixta. 1994
ENfá/tico. Técnica: Acrílico sobre tela. 2009
Super santo perro. Técnica: mixta. 2023
Compinches. Técnica: Acrílico sobre tela. 2007
Perlita. Técnica: Acrílico sobre lienzo. 2001
Centroamérica. Técnica: Acrílico sobre tela. 2009
Sin título. Técnica mixta. 2023
Sin título. Técnica: Acrílico sobre tela. 2025
La exposición
Sinceramente Irónica
Comunica el funcionamiento propio de la ironía en nuestro cerebro. Comenzamos con una identificación, figuras que no importa que tan distorsionadas están, se han apropiado de nuestro consciente y Florencia juega con ellas, por ejemplo, interviniendo a Trump, un pequeño ser amarillo con su mirada perdida, y sus contornos que parecen ser absorbidos por su boca, otro político que le quedan grandes sus palabras. Asimismo, la ironía es un código que responde a una cultura, buscamos acercarnos al panorama costarricense, mediante personajes que nunca hemos podido olvidar íconos que sin importar cuán desagradables sean, si son parte de nuestra cultura, es porque resuenan con nosotros.
Necesitamos un descanso de todo esto, por lo que presentamos un corte, con figuras que pese a tener una lectura visual sencilla, nos dan un espacio de introspección para hacernos conscientes de lo que somos y nuestras capacidades para reír. Y terminamos con la broma definitiva. No podemos olvidar al artista en este proceso, gracias a su creación, la ironía es capaz de fluir y dar su cometido universalmente. La risa es lo único con lo que nos quedamos, una reacción que en muchos casos no podemos evitar, el resultado de una presión primitiva, propio del espíritu humano y que no podemos dejar atrás. Del otro lado, nos encontramos nosotros, riéndonos de estas obras y de nosotros mismos, un espejo de la liberación máxima, de nuestra verdadera capacidad para liberarnos.
Texto curatorial
La ironía como herramienta para aliviar la pesadez que genera el caos del mundo
Por Sebastián Gutiérrez Cordero y Yara Guillén Mesén
La obra de Florencia habla por sí sola, nos conduce y nos condensa hacia un universo novedoso, pero peculiarmente conocido. Magnéticamente nos inducimos hacia ella sin un porqué. Una mezcla transitoria de estilos, formas y colores, referencias e inspiraciones de todos los lugares del mundo, una devolución de la construcción contemporánea en todo su esplendor. Representa personajes desastrosos en mundos fantásticos o crudas realidades que decidimos ignorar, pero no podemos escapar de ellas.
La actualidad está atrapada en una pesadez social, el consumo de información es cada vez más grande, fuerte e instantáneo, nuestro ser es incapaz de controlar este estímulo, y nuestra conciencia sobre cómo no podemos aguantarlo, nos daña. Para enfrentar este temor, traemos la ironía, la herramienta perfecta, oscilante entre la cruda realidad posmoderna y la esperanza modernista; entre el carácter cultural y el inherente humor de Florencia.
La artista

Florencia Urbina Crespo
La artista contemporánea nacional que oscila entre las vanguardias y hace imposible escapar de su obra. Para criticar la academia primero tuvo que vencerla, y así lo hizo, exponiendo a lo largo de todo el globo, en países como España, Londres, Guatemala, Alemania, Corea del Sur o Estados Unidos y siendo honorífica en varias ocasiones con el Premio en Pintura “Aquileo J. Echeverría”. Esta vez fue ella quien mordió la serpiente y envenenó el Grupo Bocaracá con su neofiguración, y, en su tiempo libre, fue directora del Museo de Arte Costarricense, Asesora del Ministerio de Cultura, Juventud y Deporte y dueña de Artespacio.
