sep 2
2026

Tras la muerte de líder indígena en Nicaragua, UCR clama por justicia y protección para las comunidades de la Muskitia

María del Mar Izaguirre Cedeño, Periodista
Mediante un pronunciamiento, la Universidad de Costa Rica condena la persecución, desaparición forzada y encarcelamiento de liderazgos miskitos y mayangnas en Nicaragua.  (Foto: Unidad de Comunicación, CU)

Mediante un pronunciamiento, la Universidad de Costa Rica condena la persecución, desaparición forzada y encarcelamiento de liderazgos miskitos y mayangnas en Nicaragua. (Foto: Unidad de Comunicación, CU)

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Con profundo dolor, indignación y solidaridad, el Consejo Universitario (CU) de la Universidad de Costa Rica (UCR) alzó su voz para honrar la memoria y la trayectoria histórica de Brooklyn Rivera Bryan, emblemático dirigente miskito, exlegislador y defensor incansable de la autonomía territorial y cultural de los pueblos indígenas y afrodescendientes de la costa caribe de Nicaragua.

Rivera Bryan falleció el 30 de mayo luego de haber permanecido más de 970 días privado de libertad en condiciones deplorables denunciadas sistemáticamente como desaparición forzada.

Ante este trágico desenlace, esta Casa de estudios superiores condenó de forma enfática la persecución, el encarcelamiento arbitrario, la muerte y cualquier otra acción que atente contra los derechos humanos fundamentales en la región.

El CU no solo reconoce el legado imborrable de Brooklyn Rivera en la creación de organizaciones representativas y la defensa de los derechos colectivos ancestrales, sino que extiende un sentido abrazo de condolencia a sus familiares, comunidades y organizaciones, con lo cual visibiliza la grave crisis humanitaria que atraviesan los pueblos de la Muskitia.

Un clamor por las personas presas políticas y por las personas desaparecidas

La situación sufrida por Brooklyn Rivera se enmarca en una preocupante escalada de violaciones a los derechos humanos y hostigamiento contra los liderazgos comunitarios que han defendido histórica y pacíficamente la tierra, la autonomía regional y el respeto a la autodeterminación.

Por ello, la Institución demandó con urgencia el respeto irrestricto a los derechos humanos y a las garantías fundamentales de todas las personas indígenas y afrodescendientes que aún permanecen privadas de libertad o reportadas como desaparecidas en suelo nicaragüense, y exigió la entrega inmediata de información transparente sobre su condición actual.

De igual manera, el acuerdo exige la liberación inmediata de quienes se encuentran en reclusión por razones políticas.

Para la UCR, la persecución violenta y sistemática deteriora las condiciones de vida y desata un alarmante fenómeno de desplazamiento forzado y movilidad humana, lo que lleva a numerosas personas y familias de la Muskitia a buscar refugio y exilio en Costa Rica.

Los pueblos miskitos y mayangnas poseen lazos ancestrales, familiares, culturales y lingüísticos que trascienden las fronteras políticas impuestas, el acuerdo institucional destaca que la presencia de estas comunidades en el país enriquece enormemente la diversidad social y cultural costarricense.

Compromiso académico y espacios de diálogo intercultural

De acuerdo con lo que establece el Estatuto Orgánico de la Universidad de Costa Rica en materia de justicia social, inclusión y defensa de la dignidad humana, la UCR asume un rol activo frente a esta crisis humanitaria. Como parte de sus acuerdos, el CU encomendó a la Rectoría, a las vicerrectorías y a las demás instancias universitarias competentes la estructuración de mecanismos concretos de apoyo académico, cultural, de investigación y de acción social.

Estos esfuerzos estarán dirigidos de manera específica a las personas indígenas y afrodescendientes provenientes de la Muskitia que han tenido que rehacer sus vidas en territorio costarricense.
Para asegurar que estas acciones respondan a las verdaderas necesidades de las poblaciones desplazadas, la Universidad promoverá espacios de escucha y diálogo directo con las organizaciones miskitas, mayangnas y afrodescendientes presentes en el país.

El objetivo es conocer de primera mano sus realidades, denuncias y propuestas, a fin de tejer redes de solidaridad basadas en el respeto a la diversidad cultural.

A la par de este acompañamiento comunitario, se desarrollarán actividades investigativas orientadas a la preservación de sus lenguas y tradiciones, así como a la comprensión analítica del desplazamiento forzado en Centroamérica.

Todo este esfuerzo de concienciación culminará con la organización de un espacio institucional permanente de reflexión, diseñado para debatir sobre los derechos humanos de los pueblos transfronterizos y visibilizar los profundos desafíos que enfrentan diariamente en su proceso de integración en Costa Rica.






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